Blog oficial de Eduardo H. Maldonado Iporre, Senador por Potosí en la Asamblea Legislativa Plurinacional
"Con amor a la Patria, absolutamente todo, inclusive la vida misma, si fuese necesario".

miércoles, 22 de mayo de 2013

Nuestra opinión


¿GOLPISTA?, ¿REFUNDACIÓN?

A propósito de la marcha y concentración en defensa del sistema democrático, que han convocado para el día de mañana, jueves 23 de Mayo, las organizaciones sociales.

Antecedente necesario
Hace siete meses, el país se veía sorprendido por la huelga general de suboficiales, clases y policías, la misma que contaba con el respaldo de sus esposas, de quienes sus dirigentes se habían declarado en huelga de hambre.
En respuesta a la protesta policial, los movimientos sociales identificados con el Proceso de Cambio, convocaron a una gran concentración en apoyo al Presidente y en defensa de la democracia, lo que sucedió el 12 de Octubre de 2012 en Plaza Gualberto Villarroel de la ciudad de La Paz.
En esa ocasión, el Presidente Evo Morales anunció la realización de una Cumbre Social, pidiendo la participación de todas las organizaciones sociales y en especial de la Central Obrera Boliviana (COB), a la que convocó a encargarse de la co-organización del evento.
Hechos que nunca fueron debidamente explicados, precipitaron al poco tiempo la realización de la Cumbre Social, pero donde la COB no estuvo presente ni en la organización, ni en las deliberaciones, lo que sirvió para que en plena inauguración de la Cumbre Social en Cochabamba, sean los empresarios del país los que tomaran la iniciativa de proponer la alianza indígena-empresarial.
En su momento ya había señalado que esto constituía un serio riesgo respecto al rumbo que estaba tomando el Proceso de Cambio.

Evo y la COB
Los párrafos anteriores sirven para hacer una breve rememoración de algunos hechos, pero también y esencialmente, para demostrar que el Presidente Evo Morales Ayma, hace siete meses estaba plena y lúcidamente consciente de la importancia de incorporar a la clase trabajadora del país en la conducción del Proceso de Cambio.
Esa decisión no era casual, la COB había dado muestras sobradas en más de un sexenio de existencia, de estar en la defensa de la democracia, las luchas por las conquistas sociales y expresar –como no sucede en otros países-, la dirección sindical unitaria de los trabajadores en las áreas dispersas y concentradas del país.

Hoy, a siete meses de esos sucesos, la COB está al frente de una nueva movilización social –no ingresaré a comentar el petitorio, porque ya me referí al mismo en una oportunidad anterior al señalar que no podían haber privilegios ni para los guardatojos ni para la bota militar en la calificación de rentas-, sin embargo, ha llamado la atención que algunos portavoces desde la vereda del oficialismo hayan señalado que detrás de esta movilización está un afán conspirativo y golpista de la COB. Algunas de esas acusaciones identificaron dirigentes sindicales llamando al amotinamiento en la institución policial, otros que habían lanzado consignas racistas y de desconocimiento del orden, así como algunos dirigentes tildados en el pasado de paramilitares y otras denuncias más.
No dudo que ha habido y han de seguir habiendo dirigentes sindicales cuyas consignas son las de la violencia y el caos, sin considerar ninguna consecuencia y con absoluta irresponsabilidad, lo que no merece otra cosa que nuestro mayor desprecio, porque no dudan en dejar a la niñez sin escuela, poner en riesgo el aparato productivo minero estatal y generando escenarios de violencia e incertidumbre, pero una cosa es identificar esos casos particulares y otra muy distinta señalar que la COB estaría en afanes golpistas.

De todas las expresiones que al calor de los acontecimientos se han dado, sin embargo, la expresión que más ha llamado mi atención, ha sido la que algunos dirigentes de las organizaciones sociales han esgrimido amenazantemente al indicar que se debe refundar la Central Obrera Boliviana, como si se pudiera tirar al basurero toda una historia de luchas y sacrificios de miles y miles de dirigentes y trabajadores bolivianos en la construcción y defensa intransigente del sindicalismo boliviano.
Hay quienes confunden al enemigo en uno y otro lado, y esto sucede tanto entre dirigentes sindicales del cobismo como desde las organizaciones sociales prooficialistas, que imaginan afiebradamente estar librando la gran batalla dirimitoria de la patria y la antipatria, del socialismo y el capitalismo, del pueblo y los enemigos del pueblo, de Bolivia y la antibolivia. Nada más errado, el pueblo es el mismo, las caras y los caros anhelos de una sociedad distinta están entre quienes marchan de una y otra vereda, son sólo algunas dirigencias que andan despistadas y se han perdido en el enceguecimiento de sus sectarismos. 
Por todo lo anterior, en este artículo debo reiterar que para la entidad matriz de las trabajadoras y trabajadores del país, va todo mi respeto y mi mayor consideración personal, esperando sinceramente que nuestra gloriosa Central Obrera Boliviana tenga pronto el lugar preeminente que merece en la dirección y profundización del Proceso de Cambio, tal como ya lo había advertido públicamente Evo Morales Ayma, hace poco más de siete meses.

La Paz, 22 de Mayo de 2013.

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